Canción sobre canción, sobre los rayos de sol -

Baby vámonos, sofocándonos, perdiendo el control. Yo sólo quiero saber cómo llegar a ti, saber de ti…contigo salir de aquí.

 No puedo ya disimular. Te toco y empiezo a temblar y empiezas tú a desnudarte. Me miras y me pides más. Sudados los dos, perdí el control. Me entrego y sólo sé que te siento. Yo sólo sé que te siento. Mi mente analiza y me dice que: una locura sentir tu cuerpo, besar tu boca, sentir tu piel y cuando me tocas amándonos: haciéndonos uno los dos. Sigo sintiendo ese cosquilleo y cuando te miro a la cara veo que está gustándole, está disfrutándolo y me pide más. No hay medicina que pueda a mi curarme, sólo la que tu me das; si no me das de lo tuyo empiezo a desesperarme.

Apareciste sin que te buscara nadie, no esperaba encontrarte ahí. Tal vez tu risa no tenía sombras, no tenía cara: fue todo lo que vi. Me prestaste un beso, me prestaste calma, me prestaste todo lo que me faltaba. Tenés la receta justa para hacerme sonreír y todo el tiempo sabés lo que me asusta, sabés lo que me gusta estar con vos. Me robaste el cuerpo, me robaste el alma, ya es tuya la voz con la que antes cantaba. Me quitás el sueño, me quitás el habla, pero si estoy con vos no necesito nada.

Y en el medio no te encuentro, me hundo en la ciudad. Por la 9 de julio voy con el miedo de no verte nunca más.
 Creo en tu sonrisa, creo en mí si te veo hoy y me pedís que no me rinda…sigo por vos.
 Vivo por vos, más que por mi. Por un "te quiero", me la juego a morir…y no lo puedo decir.
 Lo lindo de la noche y las estrellas es que tu rostro habita en todas ellas. Lo lindo de mi vida es el saber que la gobierna tu ser. Lo lindo de tocarte es que me mata, no me das tiempo ni de entrar en coma. Lo más lindo del viento es cuando trata de ir de la mano junto con tu aroma. Pero eres para mí como la luna, que podría contemplarte hasta ser vieja. Radiante y más hermoso que ninguno pero siempre tan lejos.
 La cama es el lugar perfecto para que me expliques lo que pasó ayer porque ayer yo vi todo, todo lo que pude ver: la cerveza, tus ojos, tu rezo, la locura en tu piel.
Y a veces cuando pienso en ti, baby, la cabeza me da vueltas. No quiero ni pensar, yo no sé ni cómo actuar y si supieras que yo vivo pensando en ti, baby, aunque a veces no lo sientas. No puedo demostrar que, vida, me tienes mal.
Yo quiero ser tu amor por siempre…(con tu vocecita finita haciéndote el Axel delante de todos y yo matándome de risa y amor a la vez)
 ¡Ay! Si habremos cantado juntos jodiendo esos temas…todo el día cantándolos, todos temas que escuché de tu voz gruesa cantándolos, todos estos temas significan algo para vos, para mí, para nosotros. 
¿Te acordás esa noche que teníamos que levantarnos temprano y como no teníamos sueño nos pusimos a pasarnos temas y acordarnos los que son “nuestros”? Ahí estaban todos estos temas. Todos. 
Te extraño, te extraño, te extraño. No puedo estar sin vos, no quiero estar sin vos. Te necesito, estoy muy vacía. Quiero ver tu ventanita titilando, quiero que aparezcas, quiero verte en mi inicio. Quiero, quiero, quiero.  
Sos mi todo, no me interesa nada más. Por favor, volvé. Volvé acá, volvé a mí, volvé a donde quieras, pero volvé a mi vida. 
Y acordate, bé, como siempre decíamos…
 
TODO LO DEMÁS NO ES NADA

Siempre estarán en mí esos buenos momentos que pasamos sin saber -

Ni san ni sa ni brisa ya corren mi nube de algodón.

Ni los, ni nos, ni vos ni yo debemos cargar esta cruz.

Comprender, aceptar.

Hicimos nuestro camino al caminar, y hoy decidimos frenar acá.

No vamos al mismo lugar.

Traté de hacer a mi bien tu bien, y ves bien que me salió mal.

No acostumbro a fracasar.

Dijiste hasta acá ya fue me voy, mi vida no está junto a vos.

Ya me canse que te de igual si soy feliz o no lo soy.

Comprender, aceptar.

Parecía tan fácil como sumar tu amor y mi lealtad, mi ternura y tu amistad.

A veces Marte y Venus se llevan mal.

No es cuestión de maldad.

Es duro aprender a amar.

Y acá estoy despidiéndome, mascando tu rencor, lo sé.

No me quedo más que aceptar, soy tan culpable como vos.

Yo también dejé de regar la flor de la superación.

Comprender, aceptar.

Prometiste cuidarme sin importar y hoy ya no importa mi bienestar,

lo importante es tu ansiedad.

Regió mi vida al azar una vez ¿sabés?

No me gusta apostar, siempre me tocó pagar.

Yo me propuse superar tu ausencia a pesar del dolor.

Vos preferís no analizar, seguís en busca del amor.

Comprender, aceptar.

Por más gotas de sal que le robe al mar, por más flores que un rosal.

Hoy nos toca despegar.

Por más gritos de paz, por más soledad que hoy castigue mi voluntad.

Por los dos ya no va más.

Y acá estoy despidiéndome, mascando tu rencor, lo sé.

Estoy confiando que el tiempo nos dirá qué hacer.

Y acá estoy despidiéndome, mascando tu rencor, lo sé.

Estoy confiando que el tiempo nos dirá que así estuvo bien.

Lejos estamos mejor -

Te extraño. Volvé. Te necesito.

¿Te extraño?

¿Volvé?

¿Te necesito?

Mi corazón dice que sí pero mi mente me juega otra vez una mala pasada y me obliga a sentir que tengo que aprender a convivir sin tu presencia, sin tu voz, sin tu vos. Tranquila y en paz pude convivir largos quince años de mi vida, hasta que te conocí. Entonces no creo necesitarte mis próximos años de vida si tan bien pude vivir sin conocerte.

Mejor dicho, sí te conocía…pero eras uno más. Uno más de mi vida que no era el principal motivo de charla con mis amigas o mi vieja.

De a poquito te fuiste acercando a mí, cada vez te iba sintiendo más adentro de mí hasta ahora que no podés salir. O no te puedo sacar. O no quiero.

No quiero. Ese es mi gran dilema. Sé que puedo borrarte por completo de mi corazón, el tema es que no sé si de verdad deseo hacerlo. Cada día que transcurre necesito más escucharte, sentirte, hablarte, quererte, soñarte…

Ya no sueño con vos al dormir. Algo se apagó. Esa vívida pasión que yo sentía se está desvaneciendo al no verte. Ya pasó un mes de la última vez que lo hice y cada vez que pongo algún video o grabación, siento que tu voz no la conozco, que sos un completo extraño.

Hace veinte días que no entro a tu facebook, que no leo nuestras conversaciones…Enterarme de ciertas cosas me rompió el corazón en veinte mil pedacitos de cristal que no se va a volver a unir para vos.

Apareciste seguido, sí. Desde lejos me mandaste un mensaje privado diciéndome que te acordabas de mí por algo que viste y eso me hizo amarte tanto otra vez…pero esa sensación de cariño se fue por completo a las pocas horas.

Ya no sé si siento o quiero sentir lo mismo de antes.

Ya no sé si sufro o quiero seguir sufriendo por vos.

Ya no sé si te merecés todo lo que hago por vos, todo lo que te pienso.

Ya no sé si de verdad pensás en mí o fue un chamuyo constante para lograr tenerme a tus pies (¡Bravo! Lo conseguiste, lindo)

Y ahora estás a 350 kilómetros de distancia y no sé dónde andarás, qué estarás haciendo, con cuántas pibas habrás estado, cuánto habrás madurado, cuánto me estarás pensando…¿me estarás pensando? Qué ingenua soy, por favor.

Espero que apenas llegues, en esa semana que nos queda para hablar o vernos antes de que me vaya, te des cuenta de que este mes que no estuviste presente, seguí haciendo cosas por vos. Seguí haciéndote favores, seguí moviéndome para que no te quedes sin ciertas cosas que yo no tendría por qué preocuparme y lo hago porque te quiero, porque te adoro y porque sos el único en quien pienso cuando me levanto, cuando vivo, cuando estoy y cuando duermo.

Los demás que digan lo que quieran, ya no me interesa si saben quién sos o no porque lo que siento está trascendiendo todas esas barreras.

Ojalá algún día reconozcas y valores de verdad todas las cosas que hice por vos.

Mantengámonos así, distanciados, separados. Te extraño muchísimo y me hacés mucha falta pero creo que me merezco no tenerte mas, merezco que ya no seas parte de mis pensamientos las 24 horas del día.

Tengo que aceptar que no soy tu prioridad y respeto eso.

Siempre pero siempre te voy a querer…siempre, siempre.